Respuesta a 1984

Un lector, bueno no sé si es lector o lectora que se apoda 1984, me ha preguntado si la tristeza es amiga de la inspiración. Es una cuestíón sobre la que se ha escrito y debatido desde hace muchos años y desde hace miles de libros. Yo no tengo LA respuesta, tengo MI respuesta. Sabéis que en este blog sólo estoy escribiendo sobre mí y lo que me pasa, asi que únicamente puedo contar cuál es la relación entre mi estado de ánimo y mis ganas de escribir, la relación entre mi  vida y mis letras.

He repasado todos mis textos desde que en noviembre pasado empecé con ésto. El denominador común es, efectivamente, la tristeza. No sé si me inspira, pero es obvio que me provoca. La tristeza hace que me mire mucho por dentro, que me sienta, que me observe, que las cosas cobren un aspecto diferente, que las importancias cambien, que busque otra música, que exagere la alegría, y que viva con más intensidad. La intensidad a veces me desborda y escribir me apacigua.

No todo lo que trae la tristeza es triste. También me ha puesto frente a momentos y personas que de otra forma no hubiera mirado. Pero de esa riqueza sobrevenida no he escrito tanto. Mis textos son abiertos, no cuentan una historia concreta, es la mía, pero quizá tú crees que es como la tuya y por eso te asomas. Me he guardado el guión, y ruedo escenas inconexas. No hay orden cronológico ni puedes saber nada cierto si solo me conoces a traves de valentingarcia.com. No contaré, de todas maneras, la historia de los días que me han llevado hasta aquí.

Amigo o amiga, la tristeza no me inspira, me duele, me aturde, me cansa y en su momento, ya pasado, me bloqueó. La tristeza es un asco, no te deja ser quien eres ni dar tu mejor cara, no te ayuda a disfrutar de las cosas que tienes al lado.

A cada cual le llega la alegría o la tristeza por diferentes motivos, bueno, no tan diferentes, que tampoco somos tan especiales. Como hoy hablamos de trsiteza, pues te digo que a mi me llega la tristeza de muchas formas… Paso bastante tiempo sólo y eso no es lo mejor para alejar las sombras. Es entonces cuando llegan las pinzas de donde se cuelgan los retales de tristeza… Esta noche, por ejemplo, he recordado con tristeza cómo veía una serie de televisión, he mirado al móvil y como desde hace meses, no llega el mensaje que me gustaría, me hago preguntas que en ocasiones me dañan, me preocupo por alguien a quien ni siquiera pregunto cómo está, respiro hondo y siento un vacío, veo como pasa el tiempo y se multiplican las distancias, venzo la tentación de abrir las fotos guardadas, me levanto bruscamente para disipar una imagen que abstrae mi pensamiento, recuerdo sonidos, canciones, proyecto situaciones, y acabo lléndome a una cama de la que la mitad me sobra.

Así me he pasado meses, pero parece que a mano está ir dejando atras esa tristeza. He aprendido a soltar las pinzas que sujetan los retales  pero todavía me queda el dolor. La tristeza se pasa antes que el dolor.  Y ahora cada mañana me levanto con dos propósitos. Uno, dejar de fumar: no lo consigo. El otro, evitar el daño innecesario, el que yo mismo buscaba para sentirme vivo, porque la tristeza me hacía sentir vivo. Es el momento de vivir por otra razón. Y este propósito lo estoy consiguiendo aunque cada día siento como si me arrancan otro trozo de piel.  La tristeza no debe ser amiga de la inspiración, y si llega, debe ser un camino hacia esa cosa que le dicen felicidad y que no te la da nadie, sólo tú, porque está dentro de tí. Y yo he sabido ser el hombre más feliz del mundo. Volveré a serlo, y os lo contaré.

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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