Tiempo

Va pasando el tiempo, ha ido pasando el tiempo, que es lo único que tiene que hacer, pasar, y aunque no se merezca una Medalla del Trabajo, a los demás nos echa una mano.

 A veces, al principio, la mano de tiempo nos agarra por el cuello para ahogarnos. Es cuando vemos que el tiempo juega en contra, cuando se escapa, cuando lo quieres parar y evidentemente no puedes. Entonces los días son largos y las noches, enemigas. Todo es urgente, necesario, imprescindible, agónico. El tiempo apremia… pero no premia, castiga.

Va pasando pues el tiempo, y se presenta sin avisar en forma de día tranquilo, con espacios más grandes, incluso se para de vez en cuando dejándote mirar alrededor. Ves lo que no veías porque antes todo iba demasiado rápido, conduciendo un tren descarrilado y sin mirar por la ventanilla. Ahora tus ojos se detienen, y aunque en ocasiones te traigan lágrimas también te regalan decenas de cosas que habías olvidado y un puñado de paisajes y personas nuevas para descubrir.

Sigue el tiempo pasando, a su aire, y empieza el momento de cogerlo con tus propias manos alguna vez. Eres tú quien maneja el tiempo y el tempo, al principio solo unas horas en contadas ocasiones. Vas dándole forma, acomodándolo, a poquitos, te deja asomarte y saltar para ver durante unos segundos qué puede haber por delante.

Pasando y pasando, el tiempo se abre.  Ahora tienes que recorrerlo. Quizá necesites aprender a andar otra vez, pero ahí lo tienes para que tus pasos te lleven allí donde aspiras. El pasado se ha ido  un lugar llamado olvido. Sabes dónde está el olvido porque tú también estás allí, porque el tiempo de alguien allí te ha enviado.

Pasa el tiempo y una noche de calor se detiene ante tí. Te dice que mientras han ido pasando horas, días y noches,  el círculo se va a cerrar. Ahora decides tú. Sal, o quédate más tiempo dentro del círculo.

Yo me largo. Se acabó el castigo, me voy a un tiempo nuevo donde espero encontrar lo que  merezco.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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  • Gabriel Núñez Hervás

    ¡¡¡VA-LEN-TIIIIIÍN!!! No sé cómo lo he hecho pero he dado con esta página (no recordaba tu primer apellido, fíjate cómo estoy de senil), y me ha dado mucha alegría comprobar que estás por ahí danzando y que, aunque sigues teniendo el mismo mal gusto musical que siempre, escribes de puta madre. También me ha dado mucha rabia ver una foto tuya en plan protagonista de telenovela con gran melenón, porque yo me he quedado calvo perdido (eso sí: estoy todavía más gordo que antes). Me da un poco de reparo saber cosas de tu vida por tu web y no decirte nada de mí, así que te avanzo que sigo con Paloma (veinte años ya, bajo muy diferentes formas de relación), que el año pasado tuvimos una niña preciosa (Gabriela, claro) y que aunque hace ya tiempo que se me acabó la pasta sigo pasándomelo razonablemente bien. Escríbeme, llámame, yo qué sé, ¡haz algo! Un abrazo muy fuerte.
    Gabriel (637403608)

  • tic-tac

    Reflexiono mucho sobre el tiempo ultimamente. Quizás porque me aproximo a la cifra redonda de la mitad de lo que la Demografía llama esperanza de vida… Quizás porque es inevitable hacer balance y mirar atrás…revisar los sueños…constatar los logros… intentar comprender el porqué no o el porqué sí…Pero me niego a meter mis días vividos en el Saco-del-olvido…ni siquiera para olvidar alguno de ellos… aunque aún me escuezan algunas vivencias y algunas partes de mi vida…todo mi pasado es más real que todo mi futuro…yo fui aquella con todo lo bueno y todo lo malo…no pude ser mejor…porque sin duda lo hubiera sido…actué según supe con las cartas que tenía en la mano…y arriesgué en mis pasos y en mis decisiones como hacemos cada día… y así fué…así pasó y no quiero borrarlo… ni justificarlo…ni tampoco juzgarlo con todo lo que hoy sé…porque entre otras cosas, Valentín, no sería justo, no sería justa conmigo…Todo mi esfuerzo lo encamino en poder mirar atrás…cada uno de mis días sin que me duela…pero no olvidándolos…sino sanándolos…y no es fácil…cuesta…

    Con respecto a mí pienso…que apreté demasiado las manos para que no se escapara el tiempo…y tanto esfuerzo solo sirvió para cansarme y no poder más… no poder evitar que los dedos se me abrieran y se me escapara no solo el tiempo, sino a veces la vida y algunos los sueños, algunas personas… y algunos retos…

    Y confieso que durante mucho tiempo me afané en querer borrar…ahora intento rescatar del olvido y lamento todo aquello que no logro recuperar y que fue olvidado para siempre…

  • Esencia

    Interesante visión en ocasiones se nos escapa de las manos, creemos que tenemos todo el tiempo del mundo para remendar y reparar, nos enzarzamos en cosas nimias, quizás si lo esencias estuviera grabado a fuego el tiempo seria más prospero…..

    Saludos desde Madrid

    Dí con tú blog por casualidad buscando imágenes para un blog mío, dicen que las casualidades no existen.