Llueve silencio, y cala hasta los huesos maltrechos. Silencio en el aire, silencio en las manos, las letras escriben la palabra silencio. Nada suena, nada retumba. No escucho siquiera  el tiritar de mis dientes, y quisiera dar un bocado a un trozo de risa. Sé que camino, pero no oigo mis pasos. Me hablan y no dicen nada, hablo sin saber si mi voz lllega a algún lado. Silencio casi rima con ausencia, pero rima bien con desprecio.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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  • Tu voz me llega cada mañana, tempranito. Miestras mis huesos, van “descalándose” del frío y mis dedos comienzan a palpitar sobre las teclas de un odenador.
    Entonces, tu voz, y yo hago un paréntesis pequeñito, justo el que atrapa un entrecerrar los ojos y esbozar una sonrisa.

  • Con un comentario como el anterior, tus quejíos sobran, primo.

  • Noci, ¿hace falta que te diga que muero por tí?
    Juan, cuando alguien de la provincia de Cádiz que llama “primo”, es un título, me sient muy honrado de ser tu amigo y tu primo. Gracias de corazón.

  • Si, hace falta… aunque lo sé y lo sabes que yo también muero por ti (y mato si es necesario) siempre es bonito repetirlo.
    Te quiero primo… que yo también soy de la provincia de Cádiz… oleeeee