Mastercard

      Tengo muchas cosas, pero me interesan las que no tengo y algunas de las que están conmigo. Todas ellas son de  las que no se pueden pagar con la tarjeta Mastercard. Me interesan los sueños en cuya búsqueda va deslizándose mi vida, me interesa  que mi mirada sea otra vez de frente y que mis ojos puedan dar calor a algunas lágrimas de vez en cuando. Me interesa caminar erguido, incluso ancho, pisando con la firmeza que me dejé un día dentro de un bar.                    

Me interesa saber dónde me duele y buscar la crema que me unte ilusiones, me interesa la memoria sin que los recuerdos me claven, me interesa haberme comprendido y me gustaría que otros lo hicieran. Me interesa haber esperado lo imposible y sentirme satisfecho, haber mirado el móvil cada diez minutos para nada, haber aprendido a no esperar. Pero eso no se puede pagar con la tarjeta Mastercard.

Me interesa soñar con cruzarme un día con un corazón que me sonría y me aprecie, me interesa saber porqué no lo he conseguido. Me interesan los rebeldes, los que se equivocan, los que olvidan y perdonan, los que no juzgan ni etiquetan, me interesa la duda y la contradicción. Me interesa lo que soy capaz de hacer y todo lo que soy capaz de imaginar. Juntar palabras y decir cosas, pedir, dar, regalar, acariciar, escuchar, callar al lado de alguien sin temor al silencio. Me interesa darme muchas oportunidades, equivocarme, y pensar que hay cosas que no vendo, cosas que nadie puede comprar con su tarjeta Mastercard.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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  • Amelie

    No pierdas la esperanza ni la confianza en tí mismo. Aunque ahora pases por un momento bajo, seguro que lo que desees te llegará. Los sentimientos te invaden. No te conozco pero te deseo lo mejor. Un saludo.

  • mabasan

    Gracias Valentín por querer conservar esas cosas que no tienen precio, por querer seguir trasmitiendo sentimientos, sensaciones, optimismo, …, los mismos que me hicieron fiel seguidora de ese hombre que alegraba el día con su voz, y al que todos echamos de menos.

  • Pepa

    Sé que hay muchos corazones que te sonrien y te aprecian.

    ¿ Por qué no te ha llegado hasta ahora “ese corazón” que esperas? Quizás porque todavía no es el momento. Pero te llegará.

    Intuyo que tienes mucho que ofrecer, y seguro que algún día encontrarás ese corazón que sabrá apreciarlo.

    Un beso muy fuerte

  • 1984

    Al menos los de Mastercard te habrán dado una tarjeta regalo ¿no? El texto… pudes hacerlo mejor

  • Amigo 1984, siempre mordaz, pero al fin y al cabo, asomándote de vez en cuando por estos lares. Has despertado mi curiosidad, y quisiera saber si tiene un blog para “contraatacarte”.
    Mastercard no me ha regalado nada pero abro la psibilidad a anunciantes… y en cuanto al texto, no sé si puedo hacerlo mejor, no sueles decirme cuáles son decentes y cuáles impresentables. Me gusta tu crítica lacónica y misteriosa. Intentaré mejorar pero seguro que me salen muchos textos peores, al fin y al cabo, son como los días, buenos, malos, regulares…
    Un saludo.

  • 1984

    Y a veces son geniales, como los días.