No como ellos

Mi mundo más cercano está agitado, vivo, de pie y dispuesto a andar por un camino que todavía no existe pero descartando las rutas que ya saben a dónde les llevan.  He visto ceintos de rostros que han transformado la desilusión, la desesperanza, la mirada perdida en el un horizonte sombrío por una sonrisa llena de serias esperanzas. No he querido hoy mirar al grupo, he detenido la mirada en unas cuantas caras, para imaginar porqué estaban en la concentración, y cómo serían sus vidas. Aprendí a hacer este entretenimiento durante las muchas horas que pase esperando a mi padre en el aeropuerto. Es divertido.

En todos ellos he creído ver felicidad, me he agobiado y he salido deprisa. Mi oficio me pide en primer lugar que les observe para ser capaz de informar adecuadamente sobre un fenómeno hasta ahora desconocido en España. Al tiempo, noto  cómo crece mi simpatía hacia ellos.

Pero he tenido que marcharme ante esa ola de ilusión y de esperanza dipuesta a luchar por algo cercano a la Utopía. Están cargados de fuerza y de razones. Si estoy de acuerdo con ellos o no, es lo de menos. El caso es que yo no me he visto como ellos. Ellos quieren cambiar el mundo, y yo necesito cambiar mi vida. Y no tengo ilusión, ni esperanza, ni felicidad, ni fuerza. Tengo razones, pero no dicen nada, solo callan.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.
  • mbarsan

    No desesperes, porque puede que tus razones te lleven a ese camino de esperanza y de ilusión  que sin duda te llevarán  a la felicidad. Puede que necesites cambiar tu vida o puede que no(sólo tú puedes saberlo), pero no te dejes que lo malo oculte lo bueno que tienes en ella, deja que lo auténtico fluya al exterior y de este modo aparecerán la ilusión, la fuerza y la esperanza. Saludos, Valentín.

  • No te equivoques, Valentín. Muchos de los que estamos allí lo hacemos, precisamente, por que el mundo no nos cambie. No permitas que lo haga. Mal que te pese, te queremos como eres.

  • Amelia

    Chiquillo, ya ha pasado la Semana Santa, la Feria y  ahora ¿qué?, ¿te desinflas? . La cosita está mala, muy mala.
    Ayer pensaba en las manifestaciones del 15 M como las que imagino que hubo en París cuando la revolución francesa (aunque otros se acuerden de las más recientes), seguro que aquellas fueron menos pacíficas. Espero que sirvan para hacer reflexionar a los que mueven los hilos. Porque hemos avanzado mucho, accedemos a la educación, pero seguimos viviendo como en la Edad Media, donde sólo había obligaciones para el pueblo llano.
    Con respecto a tu estado anímico, sin conocerte, te contaré lo que yo hago. Me planteo cómo he llegado a la situación en la que estoy y me responsabilizo de la misma. Valoro lo que tengo (no son cosas materiales que no valen para nada) y lo que soy. Después, intento arreglar lo que no me gusta. Hay cosas que hay que aceptarlas como son , no se pueden cambiar. Unos días son mejores, otros peores y la cabeza no para de dar vueltas. Pero siempre tengo una sonrisa para mi entorno y eso me hace feliz.  Me parece que tienes muy buenas razones para estar feliz, un beso. Amelia.