(1) C de Bitácora, 20 de diciembre de 2033

Alzó la mirada y la luz del sol le hizo brincar de su camastro. Espeso, intentó estirar los huesos en ese pequeño habitáculo en el que llevaba un tiempo que no podía determinar. No sabía cúando había zarpado, ni porqué, ni el rumbo ni el nombre del barco en el que estaba. Navegaba y navegaba, eso es todo. La despensa aparecía repuesta cada vez que los alimentos y el agua amenazaban con faltar. Simplemente se llenaba, como por arte de magia… Bueno, todo era mágico en este viaje donde el viento y las corrientes le llevaban a conocer puertos e islas. Su única obligación era escribir el Cuaderno de Bitácora. Pero nada de rumbo, que lo desconocía, ni vientos, distancias y el resto de asuntos sobre los que un libro así se ocupa. No. Sabía, aunque nadie se lo había dicho, que tenía que contar sólo lo que había visto. Nada más. Y así lo hacía  cada noche antes de dormir, cuando volvía a adentrarse en el mar, antes de dejar que esa singladura mágica le pusiera al día siguiente en otro lugar a descubrir.

Precisamente poner el nombre a los sitios donde recalaba era lo más dificil. Con esmero, empezaba escribiendo la fecha -siempre inventada y a saltos de calendario- y al lado dejaba un espacio en blanco. Ahí, después de escribir sobre dónde había estado y leer lo escrito, pondría el nombre de un destino.  Y era una responsabilidad eso de bautizar lugares del mundo, o mejor, de un mundo que no podría siquiera afirmar que existiera.

Tomó un poco de agua fresca, cogió el Cuaderno y como cada mañana, subió a bordo y se sentó a leer  la pagína de ayer. A la izquierda de la fecha, había escrito:

“LA ISLA DE LOS OLVIDADOS

 

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.
  • Invitado

    Sugerente. ¿Hay más?

  • chbarsan

    Me alegro que hayas retomado tu blog, nos tenías un poco abandonados a todos tus seguidores. Gracias por compartir tus pensamientos con nosotros. Saludos.