El dios griego

Debe rondar por mi barrio un dios griego, de esos que tenían muy mala leche (menos mal que en Grecia aparovecharon la leche cortada e inventaron el Danone), un dios, digo,   amargado en su eternidad y que viendo que las cosas por allí van como van se ha venido  a esta zona, que el clima es favorable cuando vas vestido con una gasita blanca, sandalias y coronita de oro.

Esta deidad tiene su miga y aburrido, ha empezado a hacer las tareas propias de los dioses: putearnos para que les tengamos miedo y asi les erijamos templos donde ofrecerles sacrificios.  El caso es que volvamos a mirar a la mitología y que por descreídos, encontremos el dios de cada cosa, y el dios de cada caso.

Y el dios de marras podría ser el de la paz, o el de la belleza, de las hipotecas, la guerra, el dios de los consejos de ministros… Pero no; este dios griego que ronda por mi barrio es el dios de la Foto Fija. He consultado los libros de Robert Graves (que además de escribir Yo, Claudio, fue un erudito en mitología) y viene a decir que recibe el nombre de Retrates, hijo de Estampa y Meacuerdo, hermano de Retina y enemigo acérrimo de Cronos y Yolvido. Con esos mimbres, el dios Retrates, en su ira divina y cuando a su capricho decide, escoge a un hombre a quien condena a que el resto de la humanidad crea que siempre será el mismo y no se obrará en él cambio alguno hasta el día que se muera.

Retrates, que no debe haber probado el All-Bran, dicta su sentencia en un instante muy determinado de su condenado, siempre, un mal momento. Y al que le toca, haga lo que haga, será siempre el mismo a ojos de los otros. Salvo el deterioro físico, nadie observará jamás cambio alguno.  Si cuando su rayo te lanza eras antipático, antipático te verán en el féretro. Si tenías dudas, nadie creerá en tus soluciones. Al que le cogió equivocándose nadie le verá nunca un acierto y quien estuviera desconcertado será siempre una linea torcida.

Porque Retrates es así. Te castiga inutilizando el arrpentimiento y esculpiendo sobre tí una capa de mármol que a la vista de los otros se mantiene inalterable a lo largo de los años. Este dios es un cabronazo. Apunta Robert Graves que solo puede ser vencido por la diosa Oporthunytas, pero que los humanos no son muy dados a invocarla.

Avisados estáis.

 

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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