Delete all

Pierdes la llave y te quedas fuera para siempre. Tan rápido desaparece el suelo y el techo, desparecen las paredes y tus cuadros, desapa-deleterece el sonido de las voces, las personas desaparecen. Las calles, los bares, los teléfonos desaparecen. Tu forma de combinar la ropa, tu hora de la comida, tu levantar, tu tener que hacer desaparece.

Tu voz desaparece. Tu risa desaparece. Mirar, contar, esperar y tocar desaparecen. Tu sexo desaparece. Con tu ruido, tu pisar, tu dirección y tu sentido. Un tú desaparece. El resto, todo lo que estaba antes que llegaras, permanece como si al editar la vida han dado al “delete all” sobre tí, y ellos se mueven igual, por esos sitios y a esas horas donde te creías anclado. Inmisericorde “delete all”.

Eso es que sería una interinidad.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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  • Pájaro azul

    A veces es necesario un “delete all”…para no pensar en lo que pudo ser…