Primera página

En el envés de la mano derecha que colgaba desde la cama notó que el suelo estaba frío. Cogió el móvil para ver la hora y recordó que el cristal había estallado en un bar. No sabía ni cuándo ni dónde estaba. El motivo sí, aún seguía a su lado dormida. Y como el dinosaurio de Monterroso se había marchado, se vistió en silencio, salió a una calle desconocida, tiró el teléfono a una papelera y comenzó a decir: “Erasé una vez…”

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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  • anonimo

    Puedes escribir tu gran historia, posees todos los ingredientes. Mereces que cuidemos de ti y te cures. Nos haces palpitar, y eso es muy especial…