Del frío

Termina el año haciendo frío, acortando aún más las tardes y dejando las noches hostiles para salir a mirar estrellas o aullar.
Termina helando un año frío, de hombros pegados al cuello y el rostro afilado. De manos vacías en los bolsillos, de caminar aprisa  con pasos cortos y largos, de no querer esquinas.
El frío de las cocinas, de los hornos y las nerveras, de las colas del paro, de las empresas vacías, de las miradas de los que han de mirar.
El frío de la pobreza, de la vejez, de los policías y el frío de todos esos ladrones, leyes frías.
Frío en la primavera parda, frío en mi mar ausente, frío en las bebidas frías, frío de otoño eterno.
Frío al entrar en casa, frío en el baño, frío en el tren, comprando el pan o viendo la tele. Frío los sábados, como lunes, frío en el calendario, en el teléfono, frío en las fotos, en las caricias y en los besos dados para no hablar.
Helado sin buenas noches, congelado en la estupefacción, tiritando las entrañas.
Sólo frío.
Frío solo.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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