Volar

Una tarde mirará al sol sobre el mar prohibido y dejará de volar en dirección contraria. Preferirá un paraíso solo a un infierno para dos. Atrás será un lugar lejano donde una sombra deambulará abandonada, pisando fuerte en un círculo eterno alrededor de su propio centro, incapaz de llegar a otro sitio.
Entonces podrá empezar a tener recuerdos nuevos. Podrá besar con los ojos cerrados y notar el calor de otra piel.  Podrá usar palabras nuevas y palabras olvidadas.  Podrá sentir de nuevo el orgullo, y podrá dormir.

Acerca de JuanBlan.co

Periodista en barbecho especializado en estudios europeos. Provinciano. Escéptico. Autocrítico. Más en http://JuanBlan.co.
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