Los días malos

Los días malos también existen. Muchos. Vienen y te dejan hecho un trapo, pero sobre todo te recuerdan que tienes cáncer, chavalote, que se te estaba olvidando. En mi caso son cada vez más frecuentes porque llevo ya cinco meses de tratamiento y todo se acumula.

Me despierto  y antes de pisar el suelo ya lo noto. El cuerpo está más pegado al colchón y sacar los pies de la cama me cuesta trabajo. Hay que moverse despacito o me marearé al ponerme en pie. Voy al baño y es posible que me duela orinar, y ya de lo otro ni hablamos. La cosa está clara: en pocos minutos ya sé que tengo un día malo. Sin remisión, sin piedad, sin anestesia. El cáncer ha dicho “aquí estoy”.

En los días malos de ahora (y dejando aparte los posteriores a una sesión de quimio) me cuesta tirar del cuerpo, todo se ralentiza. La cabeza funciona peor, me resulta muy difícil concentrarme. La radio que me han puesto en las vértebras me ha destrozado la garganta y comer es una odisea asquerosa. Tengo que tomar papillas de farmacia. La nariz no deja de gotear, es agobiante. Llevo varios pañuelos encima, uno siempre en la mano para limpiarme. Cuando hablo con alguien me preocupa mucho que crea que se me caen los mocos. Lo parece. Las fosas nasales están hechas un poema, irritadas y con restos de sangre. Ya tengo una herida visible, no veas cómo me queda. Y luego la tos. Me entra de repente porque la garganta se queda a medio camino y es horroroso. Me dobla. Me parte. Es muy larga, suena mucho y me saca unos esputos como flanes. Es un asco que me deja agotado, es el Do del cáncer.

Me veo en el espejo. Me miro en el espejo. Mala cara. Esos ojos tan dentro, la boca más abierta, la piel más gorda y yo mucho más delgado. Hoy sí que me veo calvo. Apoyo las manos en el lavabo, hablo solo y digo: “Puto cáncer. Puto cáncer de mierda”. Entonces me doy media vuelta dejando ese careto en el espejo y cuando salgo del baño me digo que me voy a curar.

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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