Amanece. Hoy amanece.

Va a amanecer dentro de un rato, tengo que escribir rápido, porque hoy quiero ver cómo sale el sol. Hoy quiero vivir un amanecer especial, diferente a los más de 18.000 (tirando también rápido de calculadora) que han pasado por mis 50 años. El de hoy no quiero que pase, este me lo abro, voy a cargarlo de deseos, de pensamientos, voy a guardarlo y a llevarlo conmigo.

Hay apenas un par de amaneceres en mi memoria. Uno, el primero después de toda la noche fuera de casa siendo adolescente, ese amanecer iniciático, unas horas en las que uno crece. El otro que recuerdo es un amanecer en el Gran Cañón del Colorado, adonde había llegado la noche anterior y que al recibir los rayos del sol se presentó como uno de los lugares que más me iban a impresionar en mi vida. Después, he vivido muchos, muchísimos amaneceres despierto, pero ha sido a causa de mi trabajo. Catorce años dando las primeras noticias del día en la radio dan para una gran ristra de amaneceres contados pero sin contemplar.

Y llego al de hoy, al que me quiero quedar. Voy a asomarme para observar cómo el cielo cambia de color, cómo se va colando ese naranja mágico que no alerta de nada, pero avisa que un nuevo día va a comenzar, que tienes por delante bolsas llenas de oportunidades,  de sonrisas, de miradas, de palabras reconfortantes, de gestos… En tus manos está la decisión de abrir o no esas bolsas, la decisión de hacer un día pintado de colores o una jornada más de color gris que ni siquiera mañana serás capaz de recordar. Puedes decidir también si quieres compartirlo con otros y de qué forma, si en este día que se anuncia quieres decir cosas cuando hables, si quieres escuchar cosas cuando te hablen, si quieres que haya risas, quizá algún llanto, alguna confidencia o quizá ese mágico momento de silencio compartido, el silencio que apetece.

Yo quiero todo eso hoy, y mañana, y pasado mañana y el día siguiente también, y lo quiero todos los días, y quiero que sean muchos días, y efectivamente van a ser muchos  y no sólo unos pocos como estaba amenazado, y voy a abrir las bolsas con las dos manos cogiendo sonrisas para mí y echando otras al aire para que te llegue alguna a pintar de colores tu habitación. A mi escritorio ha llegado un buen taco de calendarios… 2019, 2020, 2021, 2022, 2023… Otra vez tengo tiempo, el tiempo. El que había venido el cáncer a robarme y que por ahora no se va a llevar porque entre todos no se lo hemos permitido. Le pusimos una barrera de #yomecuro y se ha marchado con su metástasis entre las piernas. Volverá, lo sé, pero esta vez lo hemos echado, esta vez no has ganado cabronazo…

Esta vez marcamos este 8 de agosto, día en el que salí a ver amanecer,  a ver cómo era el primer día del resto de mi vida.

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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