Un poquito menos de cáncer

Más aire, más sonrisa, más voz, la mirada apuntando un poco más lejos y mi caminar despacito, sí, pero con otro swing mucho más vacilón, mucho más yo. Así me siento. Sé que no es un triunfo, que no he ganado nada, que todo es provisional pero me ha cambiado la cara, y a mejor.

Tengo cara de “un poquito menos de cáncer” . Entonces estaba en plena efervescencia de células malignas construyendo las cuatro metástasis que me comían y que ahora se han parado o van remitiendo. Lo dicen los estupendísimos resultados del TAC y de la Resonancia que me hicieron el día 15…  “No se observan claros signos de recidiva local – Disminución de tamaño del nódulo suprarrenal izquierdo –  Mejoría radiológíca respecto a control de RM anterior, con reducción del engrosamiento del tallo hipofisario y lesión intraselar previa. Respecto a control de RM del 3/4/2018 esta mejoría es más clara y evidente”  

Esas palabras escritas en “mediqués” me suenan a pura poesía, a versos que se deslizan con soltura por mi cuerpo iluminando mis venas, a 20 poemas de amor a la vida y una canción esperanzada tras los días de angustiosa espera para un veredicto que me  parecía un cara o cruz. Y ha salido cara.

En estos momentos las cosas marchan bien, qué narices, ¡¡muy-muy bien!! Estos resultados me han dado una carga de ánimo enorme, y aunque sigo con el bajonazo de fuerzas a causa de la retirada de los corticoides, me siento mucho mejor. Reconozco que  unos resultados  negativos me habrían llevado a un punto mucho más débil  para mi resistencia contra el cáncer. No estoy ahora igual que en enero, arrastro tantas horas de dedicación a la enfermedad que pesan tanto…

Y sé que todo es provisional, que en la próxima revisión puede salir la bola negra, y que así será ya el resto de mi vida. Me pregunto si seré capaz de acostumbrarme a saber qué va a ser de mí con una periodicidad totalmente programada, señalando en el calendario fechas en las que sabré si sigo, si me paro, o si retrocedo. Es uno de los cambios que ha llegado para quedarse, uno de tantos. Nunca más seré el de antes, nada ya será como antes pero eso no quiere decir que sea necesariamente peor. Estoy absolutamente dispuesto a hacer que todo lo nuevo sea bueno, a hacerme el dueño de toda la vida que el cáncer no me arrebate. Quiero una vida buena.

 

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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