Hoy hace un año

Hoy hace un año que tengo cáncer. Hoy hace un año que me encontré mal y fui a Urgencias del Hospital Virgen del Rocío y vieron una mancha negra en un pulmón. Hoy hace un año que cambió mi vida.

Como hoy, era el día del Sorteo del Gordo. Uno de los días que más me gusta trabajar en la radio. Pero no me encontraba bien, sentía un dolor en el pecho que subía de intensidad a medida que pasaban las horas y se iban repartiendo millones. En el último tramo del programa, de 13 a 14, el dolor era ya muy intenso. Aun así me fui a comer con Jorge y Humanes, era nuestra comida de Navidad, tres buenos amigos que nos dábamos un homenaje y no quería fallar a pesar de lo mal que me encontraba. Pasé por casa antes de la comida y,  sin saber por qué ni para qué, me llevé un termómetro, algo totalmente inútil en esas circunstancias. Comimos y nos fuimos a tomar una copa. Yo estaba mal. Cristina, mi novia, se sumó al copicheo, así como Ana e Isabel, dos buenas amigas de la radio. No aguanté mucho y Cris insistió en que nos fuéramos a casa. Así lo hicimos.

Pasaron unas cuantas horas de dolor, como si me hubieran dado una patada en el pecho, pero son horas que no recuerdo muy bien. Pasada la media noche le dije a Cris que llamara a una ambulancia que finalmente no vino porque no atendía este tipo de cosas. Entonces cogimos el coche y pusimos rumbo al Hospital. Creo que no pasaron muchas horas -quizá el efecto de un fuerte calmante me ayudó a hacer la espera más liviana- hasta que me vi en la consulta de los médicos, una mujer y un hombre, que tenían en la mano mi radiografía.

 

Pericarditis. Usted sufre una pericarditis, es una inflamación de la membrana que cubre el corazón.

– Vale.

– Pero mire aquí, en la parte baja de su pulmón derecho… ¿ve esta mancha negra?

– La veo. ¿Qué es?

– Nosotros aquí no se lo podemos decir con exactitud, pero podría ser un cáncer. O quizá neumonía. Ya le hemos cerrado una cita urgente con Neumología dentro de tan solo unos días para que los especialistas lo analicen con detenimiento.

– ….

A partir de ahí solo recuerdo la palabra “cáncer” rebotando en mi cerebro y la cara asustada de Cris en el coche regresando a casa. Y mi empeño en no decir nada a nadie. El pecho me seguía doliendo pero mi mente ya no se centraba ahí. “Cáncer, cáncer… o no. Quizá no. Acabo de cumplir 50 años y tengo dos hijos que me necesitan mucho. Quizá no” En el coche también comentamos lo que nos habían dicho en Urgencias, que gracias a la pericarditis la mancha negra había sido descubierta. Bendita pericarditis, eso pienso ahora, pero aquella noche de frío en Sevilla no lo veía así. No sé que veía.

Recuperándome del dolor hice una vida casi normal hasta la cita con la neumóloga días después. Antes de esa cita los médicos vieron mi caso mientras yo estaba en Madrid y se decantaron   por una posible neumonía; de hecho me pusieron un tratamiento. Sin embargo cuando ya estuve frente a la especialista, ésta tardó poco en enviarme inmediatamente a Urgencias del Virgen de Rocío porque allí estaban los aparatos para hacerme las pruebas adecuadas. Yo iba solo. Me hicieron esas pruebas. Cris no tardó en venir. No me daban los resultados y me dejaron allí conectado a unas máquinas. Mandaba mensajes a Jorge y a Humanes que respondían con incredulidad y optimismo. Como era muy probable que me quedara ingresado tuvo que ir a casa a por cosas para mí. Era por la tarde. Mientras Cris iba a Triana a por una muda y esas cosas, el médico responsable de Urgencias me llamó a su despacho. Me veía muy inquieto pero entero y por eso habló conmigo. Fue exquisito, delicado y muy amable. De verdad.

-Valentin, tienes cáncer, cáncer de pulmón, es grave. Lo siento. Tu novia está viniendo. ¿Quieres llamar a alguien? Toma mi móvil.

-Sí, gracias, voy a a llamar a mi hermana mayor, ella también es médico.

En ese momento mis decisiones dejaron de ser totalmente mías. En ese momento comenzó mi resistencia al cáncer. Ha pasado un año, una operación, cuatro metástasis,  41 sesiones de radioterapia, 8 de quimio de la dura, Tacs, resonancias, pruebas de todas clases y el tratamiento está siendo eficaz.

Ha pasado un año. Mi vida ha cambiado como nunca pude imaginar. Convivo con la muerte y con decenas de cosas hermosísimas que no había visto antes. Hago todo lo posible por curarme, recibo cariño a manos llenas y he llegado a la conclusión de que soy un tipo con buena suerte.

Y estoy vivo. VIVO.

Acerca de Valentín García

Mi nombre es Valentín García Sandoval, "Chicho". Soy periodista, dedicado a la radio, en la que llevo desde 1992, primero en RADIO SEVILLA de la CADENA SER y ahora en CANAL SUR RADIO. Nací en Madrid, pero desde los 24 años vivo en Sevilla. Soy un loco de la radio, disfruto mucho delante de un micrófono y me encanta comunicar: esa es mi obsesión. También me dedico a la presentación de eventos. Y vivo en Triana.
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